Road trip en Australia: Día 2, Yamba y Emerald Beach

Era el segundo día de nuestro road trip entre Brisbane y Sydney. Hoy visitaríamos Yamba y Emerald Beach. Nos despertamos en Ballina. Al despertar, el cielo había vuelto a ser azul así que contentos de ver que hacía bueno nos pusimos en camino hacia East Ballina para visitar la ciudad y la playa. Las vistas eran muy bonitas, y la gente ya estaba haciendo deporte: surf o footing, hay para todos los gustos!

Después de una pequeña parada nos metimos en el coche y fuimos hacia Yamba, donde hicimos un picnic. Entre Ballina y Yamba había un buen rato de carretera, así que llegamos a mediodía. La ciudad de Yamba no tiene nada especial a nuestro gusto, hay una calle comercial con cafés y restaurantes, pero nada más. Así que fuimos a ver el faro de la ciudad, que es bastante bonito. Pero la ciudad no nos convenció mucho ya que no hay nada que hacer!

Hicimos una parada en Woolgoolga para ver el mirador, que es muy bonito.

Y desde allí volvimos a ponernos en camino hacía Emerald Beach, donde íbamos a dormir esa noche. Fuimos a dar un paseo por la playa, bastante tranquila. Y después decidimos subir la colina junto a la playa para dar un paseo… y allí encontramos un montón de canguros salvajes! Una bonita sorpresa, ya que pudimos tomar todo el tiempo que quisimos para observarlos y hacerles fotos.

Seguimos nuestro camino hacia el mirador que se llama “Look at me now Headland” para ver el atardecer. La vista era sencillamente magnífica, con la luz del sol que empieza a bajar. Fue un momento mágico. Y lo mejor es que había montones de canguros! Para poner la guinda en el pastel, un par de canguros vinieron a nuestro lado para ver el atardecer con nosotros. Nos encantó!

Para esa noche habíamos reservado un AirBnb en una caravana! Sí, bastante inusual, ¿no? De hecho, el propietario tiene una casa y una caravana aparcada justo delante, y la alquila! El precio es muy asequible y teníamos la cocina y el cuarto de baño dentro de la casa, así que era perfecto!

Aunque no lo esperábamos, dormimos muy bien, y además el lugar estaba muy bien situado en nuestra ruta desde Brisbane a Sydney.

No olvidaremos nunca el atardecer que vimos en Emerald Beach con nuestros amigos los canguros! Una experiencia única e irrepetible.