Road trip en Australia : día 7, Blue Mountains

Último día de nuestro viaje por carretera entre Brisbane y Sydney! Antes de llegar a Sydney, decidimos pasar dos días en las Blue Mountains (Montañas Azules) para disfrutar un poco más de nuestro coche de alquiler antes de devolverlo!

Nos levantamos temprano en Newcastle para disfrutar del día, ya que teníamos un poco de carretera, y también porque la noche anterior nuestros anfitriones de Couchsurfing nos dieron una información valiosa! Ojo al dato: en las afueras de Newcastle hay un hospital con un gran parque en la parte trasera, donde viven varios canguros salvajes. Nos diréis que no es tan interesante, que ya hemos visto un montón! Sí, es cierto, pero estos canguros son muy simpáticos y es posible darles de comer de la mano. Cuando supimos eso, Anaïs se puso toda contenta, y además todavía teníamos zanahorias en las mochilas, era una señal del destino!

Así que nos despedimos de Andrew y Mathew nos pusimos en camino hacia Morisset. Llegamos al famoso hospital y continuamos un poco el camino en busca de los canguros, los encontramos en dos minutos. Salimos del coche para sacar una zanahoria y en ese momento, adrenalina! Cinco canguros (entre ellos uno enorme) avanzando a saltos gigantes hacia nosotros…

Al principio nos dió un poco de miedo porque no sabíamos cómo iban a reaccionar. Además, ni siquiera sabíamos si podíamos alimentarlos. Pero probamos a premasticar un poco la zanahora y ofrecerles trozos pequeños (sí, es un poco raro y baboso pero no están acostumbrados a comer cosas grandes, así que hay que ayudarles un poquito).

A partir de ese momento nos dimos cuenta de que eran adorables y que comían sólo lo que teníamos en la palma de la mano. Una vez que tomamos más confianza pudimos acariciarlos. Vimos claramente que no estaban acostumbrados a las caricias, pero les gustaron! Nos encantó el momento y no podemos agradecer suficientemente a Mathew y Andrew por habernos dado el consejo de ir allí!

Después de este momento de ternura nos dirigimos al pueblo de Katoomba en las Blue Mountains, donde habíamos reservado una habitación en el No. 14 Hostel. Pasamos a dejar nuestras cosas y descubrir el lugar, que es muy bonito y con una propietaria muy amable.

Así que ya estábamos en las Blue Mountains. Pero ¿de dónde viene ese nombre? Blue Mountains una cadena de montañas pobladas de pinos y eucaliptos, que emiten un gas que provoca el efecto azul cuando se ven las montañas desde lejos. El lugar es Patrimonio de la Humanidad.

Nos dirigimos a Echo Point para aparcar (en las calles alrededor de esta zona el aparcamiento es gratis, sólo hay que caminar un poco más que el resto de turistas) e hicimos un picnic (como de costumbre, hay lugares para ello!). Echo Point es el mirador desde el que se observan las famosas Tres Hermanas (tres enormes rocas). El lugar es impresionante por su tamaño, no esperábamos que fuera tan inmenso! Había mucha gente porque era verano (enero) y el clima era perfecto. Hay un segundo punto de vista justo debajo, donde fuimos a tomar algunas fotos.

Después hicimos una pequeña caminata de 1 hora y media por el Prince Henry Cliff Walk para ir hasta Katoomba Cascades y Scenic World. El camino es fácil y está bien acondicionado, noes nada complicado y las vistas son un preciosas!

Después de la caminata digestiva tomamos el coche para ir al centro de Katoomba, donde tuvimos la suerte de asisitir a una fiesta “vintage”. Todo el mundo estaba vestido con ropa de los años 1920, había coches de época aparcados por todas partes y música rock and roll en directo. Había también un baile, nos gustó mucho ver la ciudad con este ambiente, era simplemente increíble!

El día fue agotador, así que regresamos al albergue para estar preparados para el día siguiente.

Al día siguiente nos levantamos al amanecer para hacer una caminata un poco más difícil que el día anterior. Hablamos con el dueño del hostal, que nos aconsejó hacer la ruta de Wentworth (aproximadamente 3 horas a pie).

Así que nos pusimos las botas de montaña para ir a hacer esta caminata. Era temprano así que no había casi nadie y encontramos un lugar para aparcar enseguida, y nos pusimos a caminar. El camino era más complicado que el día anterior, con subidas y bajadas, pero las vistas son espectaculares! Nos costó un poco en alguna subida pero el paisaje merece la pena!

Después hicimos una parada en Blackheath para ver el mirador de Govetts Leap Lookout.

Y un tras disfrutar de las imponentes vistas nos pusimos en camino hacia el Jardín Botánico donde hicimos un picnic y visitamos el museo. La entrada es gratuita y es muy bonito! Podréis ver animales y plantas de diferentes continentes.

Terminamos el día en el centro comercial de Penrith. Sí, no tiene mucha relación con el resto del día, pero hacía mucho calor, y como por la zona no había un lugar para bañarse tuvimos que buscar un lugar con aire acondicionado. Aprovechamos para comprar algo de cena para la noche. Esa noche nos quedamos en un AirBnb en Penrith (un pequeño descanso antes de llegar a Sydney al día siguiente!).

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